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Del "modelo" a la "modalidad" económica.

Hemos sostenido desde nuestra Teoría de la Transición Histórica TTH) que los procesos de transformación no provienen de la mera voluntad de los actores involucrados sino que expresan las condiciones materiales en las que una forma social comienza a invocar el nacimiento de una nueva. Hemos señalado también que la nueva forma social no surge de las ideas o de una decisión estatal exterior (deus ex machina) sino de las propias condiciones y lógicas que la forma anterior ha construido en su devenir histórico.


Se inaugura un periodo de re-determinación de la forma social y su funcionalidad, se recrudece el combate entre los grupos dominantes y la sociedad que precisa y exige un cambio. Es decir, el cambio no es automático y requiere de la toma de conciencia histórica y de construir los canales prácticos para efectuar dicha transición.


Por ello, cuando se inaugura un proceso de transición no se habrán de encontrar modelos preestablecidos puesto que, por lo regular, dichas referencias teóricas son cristalizaciones sobre la forma en la cual se respondió frente a otras circunstancias o momentos previos del desarrollo económico de los Estados Nación y el Mercado Mundial Capitalista (MMK). Queda, entonces, de manifiesto que esas referencias son insuficientes puesto que ahora se enfrentan circunstancias inéditas. De aquí se desprende que no encontremos, por más esfuerzos que se hagan un "modelo" económico que siga la 4T.


Esto no quiere decir que de los modelos o referencias no puedan surgir elementos necesarios para la evaluación del momento. Esto es natural. Lo que sí es un problema ético de parte de los teóricos tradicionales es que consideren que si la realidad se aleja de las conclusiones de sus modelos entonces se queden en la pura negativa y no se realicen las actualizaciones del caso.


En contraste, podemos enunciar la modalidad económica de las acciones que se realizan para producir o materializar la potencia de transformación que se encuentra determinada en las circunstancias alcanzadas. Desde esta perspectiva se abre el panorama para comprender el proceso de cambio económico que se lleva a cabo. Esto se logra mediante la interiorización en el debate de las leyes de desarrollo capitalista y las condiciones geopolíticas.


Si bien, como mencionamos, el Estado no puede determinar de forma exterior las condiciones por decisión unilateral, sí está en condiciones de influir en dicho proceso.


Así, la modalidad económica actual está inscrita en un periodo a escala mundial de transformaciones. Sin entrar en detalle aquí podemos detectar con precisión la crisis del 2008 como el momento de caducidad de la gestión financiera iniciado en los 70´s del siglo XX. El planeta experimenta un cambio desde la unilateralidad del imperialismo estadounidense hacia una nueva multi-polaridad expresada en la acelerada expansión de China.


Estas condiciones no son accidentales sino que se inscriben dentro de la lógica del análisis de Marx en la cual el capital industrial clásico capitalista se transforma en un capitalismo financiero de asociación privada y que en este momento, es decir, en el momento de la institucionalización de la especulación financiera en el sistema de crédito mundial nos encontramos ante la última fase de la formación económico-social capitalista.


De esta manera, tenemos que los Estados Nación que componen el mercado mundial entran en procesos de transformación (quieran o no) por lo que la modalidad económica puede tener dos signos: defensa de las condiciones que históricamente ya han caducado o la reestructuración de los elementos productivos bajo nuevas posibilidades de asociación.


Esta modalidad implica, por supuesto, poner al centro la soberanía económica y la estrategia de construcción de una economía equilibrada regionalmente y con otro tipo de asociación entre tres sectores: el estatal, el empresarial y el social.


No urge ponerle un nombre a este modelo porque es un proceso en desarrollo, pero sí podemos desde ya, enunciarlo como una Modalidad de Transformación Geoeconómica (MTG)


Estamos en un momento histórico donde el tipo de relaciones sociales de producción que conocimos durante el siglo XX han llegado a su fin, el propio capital financiero se come al capital industrial, la desigualdad pone en el centro también la urgente necesidad de cambios fiscales serios y la crisis ambiental nos lleva también a cuestionar la lógica de producción alcanzada.


El límite de esta enunciación lo encontraremos en términos de la esfera monetaria. La única manera en la cual el capital financiero sigue ejecutando su fuerza es mediante el control y dominio del dinero mundial por lo que los esfuerzos encaminados a la soberanía económica que reduzcan la dependencia a este sistema financiero habrán de generar las condiciones necesarias para profundizar en el mundo pluri-lateral bajo otra noción de producción social.






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